La terapia Gestalt supuso una revolución al integrar, además del cuerpo y la mente, el contexto y el entorno en el proceso terapéutico. Es un enfoque holístico que ve al ser humano como un organismo inseparable de su entorno.
La terapia Gestalt supuso una revolución al integrar, además del cuerpo y la mente, el contexto y el entorno en el proceso terapéutico. Es un enfoque holístico que ve al ser humano como un organismo inseparable de su entorno.
Tratamiento que aborda simultáneamente la totalidad de las dimensiones del ser humano: física, mental, sexual, cultural y espiritual. Somos un todo.
El proceso terapéutico se adapta a las circunstancias y necesidades subjetivas. No trabajo con protocolos.
Tiene en cuenta la influencia de los factores sociales en el proceso terapéutico y cómo estas cuestiones -género, color de piel, poder adquisitivo, edad…- marcan la identidad y la vida de las personas.
No se limita a los síntomas, sino que incluye el contexto en el que se da o se dió el sufrimiento y el cómo se manifiesta en la vida de la persona en su presente.
Es el modelo original de la terapia Gestalt que considera a la persona como parte de un campo inseparable entre organismo y entorno. Propone un modelo eficaz y bondadoso para ejercer la labor terapéutica.
El cuerpo es el lugar donde se experimenta la vida. Por lo que ponemos énfasis en la reorganización y la regulación de la energía, en recuperar el cuerpo vivo que somos, el lugar donde ser sensibles y, a la vez, sentirnos seguras.
Nos centramos en el “aquí y ahora” de la experiencia, trabajando lo que ocurre entre terapeuta y paciente en el momento presente. El propio cuerpo del terapeuta es su herramienta para sintonizar con la paziente.
La respiración consciente es la base del auto apoyo y del sostén. Si ponemos atención a la respiración y la regulamos a conciencia, contamos con el recurso
El cambio sólo es posible en el aquí y el ahora a través de la experiencia. Es la experiencia encarnada la que deja el registro de una respuesta diferente.
La escucha profunda es empática, activa y sin juicios. Respeta el silencio, es presencia y disponibilidad.
vives como hablas. Una conversación terapéutica es íntima, honesta. Las palabras sentidas son apoyo para el siguiente paso.
Reúne aspectos teóricos sobre nuestra biología compartida. Se trata de educarse acerca de cómo cómo funcionamos los seres humanos, incluyendo nuestra parte animal para comprendernos mejor y mirarnos de manera más compasiva.
La relación terapéutica es una interacción igualitaria en la que ambas partes están involucradas, favoreciendo el aprendizaje y el apoyo mutuo.
El acto de abrirse al otro y ser aceptada y recibida permite el cambio en el aquí y ahora.
El encuentro genuino y el contacto son fundamentales para enriquecer la vida, ya que nacemos para relacionarnos y crecer a través de nuestras interacciones.
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